El pasado 2 de abril, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de un arancel base del 10% a las importaciones provenientes de todos los países, incluyendo a Uruguay.
Esta medida, que entrará en vigor el 5 de abril, forma parte de una estrategia más amplia denominada "Día de la Liberación", con la cual la administración estadounidense busca contrarrestar lo que considera prácticas comerciales desleales y reducir el déficit comercial.
Para Uruguay, este nuevo arancel representa un incremento en comparación con el promedio anterior del 6% que pagaban sus exportaciones al mercado estadounidense. En 2024, Estados Unidos fue el cuarto destino de las exportaciones uruguayas, alcanzando ventas por USD 1.192 millones, con la carne vacuna liderando las exportaciones por un valor de USD 595 millones.
El presidente uruguayo, Yamandú Orsi, ha enfatizado la importancia del diálogo con Estados Unidos para abordar esta situación. Orsi destacó que países como México y Canadá fueron eximidos de estos aranceles, lo que sugiere que hay margen para negociaciones. Asimismo, subrayó la necesidad de que Uruguay mantenga una diplomacia activa para defender sus intereses en este nuevo contexto comercial.
La Unión de Exportadores del Uruguay ha expresado preocupación por el impacto que este arancel podría tener en la competitividad de los productos uruguayos en el mercado estadounidense. Facundo Márquez, vicepresidente de la organización, señaló que este incremento arancelario podría encarecer las exportaciones uruguayas, afectando especialmente a sectores como el cárnico y el maderero.
En respuesta a esta medida, el gobierno uruguayo está evaluando estrategias para mitigar el impacto en el sector exportador y explorar posibles negociaciones que permitan mejorar las condiciones de acceso al mercado estadounidense.
Félix Eduardo Cañizalez